Prueba Covid 19
In: sanitización y desinfección

Si cuidas a una persona con COVID-19 en casa, sigue estos consejos para protegerte y proteger a los demás.

  • Limita el contacto con la persona enferma de COVID-19  – Asigna un dormitorio y un baño separados para la persona enferma. Mantenerse apartado de otras personas ayuda a detener la propagación del COVID-19. – Abre ventanas para aumentar la circulación de aire. Mejorar la ventilación ayuda a eliminar las gotitas respiratorias del aire. – Evita cualquier visita innecesaria, especialmente si son personas con enfermedades de riesgo.

  • Compras útiles – Termómetro: para poder medir la temperatura por la mañana, tarde y noche. – Oxímetro: este dispositivo se coloca en la yema del dedo y permite medir la cantidad de oxígeno en la sangre. Son dispositivos pequeños, se coloca en el dedo índice y en solo segundos nos da la medición exacta. En personas sanas puede ser de 95-98%, si esta medición está por debajo de 92% es importante contactar rápidamente al médico ya que puede tener COVID-19.

  • Coman en habitaciones o áreas separadas – La persona enferma de COVID-19 debe comer en su propia habitación, siempre que sea posible. – Lava los platos y utensilios con guantes y agua caliente: usa guantes (reutilizables o desechables) para manipular los platos, tazas/vasos o cubiertos utilizados por la persona que está enferma. Lávalos con jabón y agua caliente. – Lava tus manos después de quitarte los guantes o manipular artículos usados por la persona enferma.

  • Evite compartir artículos personales – No compartan platos, vasos, cubiertos, toallas, ropa de cama o artículos electrónicos (como teléfonos celulares) con la persona enferma de COVID-19.

  • Uso de cubrebocasLa persona enferma de COVID-19 no debe de salir de su habitación, si es necesario hacerlo debe usar un cubrebocas al utilizar el sanitario o al realizar visitas médicas. Al hacer esto evitará que transmita el virus, atrapando las gotitas respiratorias para que no lleguen a otras personas.

  • Límpiate las manos con frecuencia – Lávate las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos e instruye a todos los integrantes del hogar para que hagan lo mismo. – Si no hay agua y jabón disponibles, usa un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol. Cubre todas las superficies de las manos y frotarlas hasta que sientas que se secaron. – Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca sin haberte lavado las manos antes.

  • Limpia y luego desinfecta las superficiesLimpia y desinfecta diariamente las superficies y artículos de “contacto frecuente”: esto incluye: mesas, manijas de las puertas, interruptores de luz, escritorios, inodoros, grifos, lavabos y artículos electrónicos. – Utiliza artículos de limpieza y desinfección: jabón (de preferencia líquido) para el uso constante y exclusivo de la persona enferma, jabón en pastilla o en polvo para la limpieza de superficies, cloro en solución para poder trapear los pisos y limpiar superficies (5 cucharadas de blanqueador con cloro por 4.5 litros de agua a temperatura ambiente) y soluciones desinfectantes.

  • Habitación y baño – Si usan una habitación y un baño separados, solo debes limpiar el área en torno a la persona enferma  de COVID-19 cuando sea necesario, esto ayuda a limitar el contacto. – Si la persona enferma se siente bien, puede limpiar su propio espacio. Entrégale artículos de limpieza personales como: pañuelos desechables, toallas de papel, productos de limpieza y desinfectantes. – Si comparten el baño, la persona enferma debe limpiar y desinfectar después de cada uso. En caso de que no sea posible, antes de ingresar a limpiar el área, espera tanto como sea posible luego de que la persona enferma haya usado el baño y siempre utiliza una mascarilla.

  • Lava y seca la ropa sucia – No sacudas la ropa sucia, usa guantes para manipularla. Puedes lavar la ropa con la de otras personas en una lavadora, usando la temperatura del agua máxima permitida; si cuentas con máquina secadora, seca la ropa lavada, en configuración caliente de ser posible y completamente. – Limpia y desinfecta los botes para ropa sucia, retira los guantes desechables y lávate las manos al terminar.

  • Deshechos – Asigna un cesto de basura con bolsa exclusivo para los deshechos de la persona enferma. – Utiliza guantes para retirar las bolsas de basura, así como para manipular y desechar los residuos; tira los guantes y otros artículos contaminados. Lávate las manos al terminar.

  • Monitorea tu salud – Los cuidadores deben quedarse en casa y monitorear su salud para detectar síntomas de COVID-19 mientras cuidan a la persona enferma. – Los síntomas incluyen: fiebre, tos y dificultad para respirar, pero también pueden presentarse otros síntomas. La dificultad para respirar es el signo de advertencia más grave que puede necesitar atención médica. – Los cuidadores pueden salir de su casa 14 días después de su último contacto cercano con la persona enferma (con base en el tiempo que tarda en desarrollarse la enfermedad) o 14 días después de que la persona enferma se encuentre sana.

Es importante realizar una prueba rápida COVID -19 a los integrantes de la casa para descartar si existe algún contagió, una de las pruebas más efectivas es:

Inmunoensayo cromatográfico para la detección cualitativa de anticuerpos IgG e IgM para SARS- CoV – 2

Prueba que permite identificar la presencia de anticuerpos IgM e IgG.

  • La presencia de IgG, sugiere que la persona ha sido sujeta al virus y ha desarrollado una respuesta inmune, sin dejar de tener riesgo de contraer la enfermedad.
  • La presencia de IgM, indica que la persona ha sido expuesta al virus y sugiere un reciente contagio en las semanas anteriores.
  • Cuando ambos anticuerpos son positivos, se sugiere que la persona está pasando por un periodo de infección activa.

Es de vital importancia realizar a través de un especialista un servicio de Sanitización y Desinfección 

Esto ayudará a eliminar hasta el 99.9% de los virus, incluyendo el COVIS -19 y permitirá tener espacios libres y seguros.

Lo más importante es mantener un acercamiento constante con el médico tratante del enfermo.