In: Control de plagas y fumigación

Que es la Plaga Urbana?

La Plaga Urbana la Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como “aquellas especies implicadas en la transferencia de enfermedades infecciosas para el hombre y en el daño o deterioro del hábitat y del bienestar urbano, cuando su existencia es continua en el tiempo y está por encima del umbral de tolerancia”. El Manejo Integrado de Plagas Urbanas (MIPU) consiste en la selección y uso inteligente de medidas de control (físico-químico, mecánico y cultural) que aseguren en forma favorable el menor costo económico, ecológico y sociológico. El objetivo del MIPU es la mejora del bienestar de los residentes, la reducción de las enfermedades transmisibles, el mantenimiento de ambientes sanos, la creación de infraestructuras urbanas que minimicen los riesgos, así como la reducción de la exposición a contaminantes de toda índole y sus efectos sobre la salud humana.

Etapas del Manejo Integrado de Plagas Urbanas

Para el establecimiento de un programa de control efectivo para cualquier plaga se deben considerar las siguientes etapas: Identificación. Resulta fundamental determinar correctamente el agente causal y conocer su biología, misma que dará pauta para su control.

Planificación. Elegir los métodos de aplicación y materiales más convenientes, determinando las áreas que deben ser tratadas y todos aquellos aspectos prácticos a considerar.

Aplicación de medidas de control. Una correcta identificación y una buena planificación podrían asegurar que las medidas de control sean rápidas y efectivas.

Evaluación. Es trascendental determinar el éxito o fracaso de las medidas de control efectuadas.

Mantenimiento. La mayoría de las medidas de control muestran un efecto favorable dentro de un periodo corto, pero en algunos casos se deben de tomar medidas de mantenimiento para erradicar totalmente la presencia de la plaga.

Técnicas para el Manejo Integrado de Plagas Urbanas

Manejo Indirecto: Comprende dos grandes áreas de trabajo: ordenamiento del medio y educación sanitaria. El ordenamiento del medio comprende la planificación, organización, realización y vigilancia de actividades para la modificación y/o alteración de factores ambientales, con el propósito de prevenir o disminuir la propagación de organismos plagas y reducir su interferencia económica y sanitaria en las actividades del ser humano. Tales actividades consisten en la eliminación o reducción de Fuentes de alimentación.

Mantener limpia y protegida la bodega de almacenamiento de desechos, especialmente orgánicos, y disponerlos sanitariamente todos los  días.

Fuentes de agua: Canillas mal cerradas, tanques de agua sin la protección adecuada, recipientes dejados a la intemperie, etc. Refugios: Eliminación de todos los posibles criaderos en el entorno de las instalaciones.

Vías de ingreso: Muchas veces el control debe restringirse a recintos cerrados como: galpones, depósitos, etc. Deterioros en la mampostería, cristales rotos y chapas en mal estado deben ser reparadas.

La educación sanitaria

Debe hacerse hincapié en la modificación favorable de los comportamientos. Una comunidad informada, participativa e integrada en los programas de control será responsable de evitar la formación de basureros, fuentes de contaminación, y la aparición de cualquier otra condición que favorezca la proliferación de las plagas.

Manejo Directo:

Son todas aquellas líneas de acción dirigidas de modo puntual sobre las plagas. A continuación se describen los principales métodos involucrados.

Métodos físicos:

Son denominados de este modo los que basan su acción en alguna propiedad física que provoque la muerte, captura o exclusión de la plaga. Las herramientas utilizadas son: trampas, pegamentos, barreras eléctricas, redes, pinchos, entre otros.

 Métodos biológicos:

Consiste en el estudio y utilización de predadores, parásitos y patógenos en la regulación de la densidad de población de un organismo-plaga. El primer lugar encontramos al control biológico que estudia y utiliza parasitoides, predadores y patógenos con el fin de reducir la abundancia de otro organismo perjudicial hasta lograr su erradicación. El segundo es el control microbiológico que utiliza microorganismos o sus productos para reducir y estabilizar las poblaciones de insectos plagas.  

Métodos químicos:

En el caso de que el problema de plagas no se haya podido resolver totalmente con las técnicas más amigables con el medio ambiente, existiendo un imperativo o necesidad extrema de minimizar su presencia por razones sanitarias o de producción; todo químico que se aplique a tal efecto deberá ser evaluado a conciencia antes de proceder con el tratamiento.